En general no me gustan las fiestas públicas y discoteques porque no soporto las aglomeraciones (tampoco me gustan los estadios y los malls demasiado, por la misma razón). Las de Año Nuevo menos; demasiada gente -desconocida-, pésima música y esa obligación a pasarlo bien tan desagradable.
Pues bien, los amargados como yo tenemos una alternativa: el 30 de Diciembre hay una fiesta en el Club Minga (Irarrázaval 457, Ñuñoa, Santiago) que me convenció por dos cosas. 1) el slogan del flyer: "Un dia antes de bailar porque hay que bailar. Bailamos porque nos gusta". 2) Uno de los DJ: Pablo Rosenvaig pone musica increÃble, non-stop (lo pueden conocer por las memorables fiestas Super45 o por mi más aún memorable matrimonio.
Vayan. Si quieren.