Ok. Los lobos Marinos no tienen nada que ver con el Decimotercero Festival de Cine de Valdivia (Valdiff, el del comercial divertido). Si tienen que ver con Valdivia, la preciosa ciudad del sur de Chile. Hasta donde yo sabía, desde hace años existe Panchito, un viejo Lobo Marinos que vive en el Calle Calle y ronda los puestos de pescado del mercado de la ciudad. Pues bien, actualmente no hay uno sino familias completas de lobos de mar. En las mañanas encaraman sus 300 kilos de peso (los machos) en las barreras del mercado donde los pescadores les regalan los restos de las faenas. Durante el resto del dia y la noche duermen sobre los muelles de la costanera e incluso en mitad de las veredas, donde se dejan fotografíar de mala gana y gruñen a los que pasan haciendo jogging. Impresionante (y hediondo) espectáculo.
Con Sach fuimos por cuatro dias a Valdivia, con la excusa de atender al festival de cine Internacional que se lleva a cabo cada año. Y atendimos. Algunos amigos exponían documentales y animaciones ahí y nos pareció un buen pretexto para salir de Santiago, hacer vida social y ver buen (y no tan buen) cine.
Un pescador alimenta a un enorme macho de Lobo Marino para las cámaras.
Películas que vi y me gustaron: El Método, de Marcelo Piñeyro. Crónica de una Fuga, de Adrián Caetano, todas las de Jafar Panahi, Ultranova, del belga Bouli Lanners. La chilena Padre Nuestro fue una gran decepción. Hacer tanto comercial de T.V. al parecer hace mal para hacer cine.
También vimos animaciones, entre ellas la preciosa The Hungry Teller de Crsitobal Leon. Acabo de ver la lista de ganadores y me sorprende que esa obra no haya ganado en su categoría.
Más fotos del paseo en mi Flickr.
me pudo a ver mordido